La luz de su moto, la única que lograba abrir camino, mientras que los ladridos de los perros anunciaban la presencia de un desconocido.

Viajes inesperados

Por: Andrius La Rotta Esquivel

Bogota, Colombia 

Era una noche fría y desconocida, se apreciaba una leve neblina que poco a poco dejaba ver las desoladas calles. Era medianoche y después de un extenuante viaje de aproximadamente ocho horas en moto, Tom sentía que aquel lugar al que había llegado, tenía algo en particular, algo muy diferente, que sobresalía de los otros lugares en donde había estado. 

La luz de su moto, la única que lograba abrir camino, mientras que los ladridos de los perros anunciaban la presencia de un desconocido. Rápidamente, se apresura a buscar en su celular la dirección del hostal en el que había hecho su reservación.

  • Buenas noches, ¿hay alguien? – Decía Tom, mientras golpeaba en la puerta del hostal, con un acento extranjero.

El frío era escalofriante, además había sido un viaje muy largo y ahora más que nunca, lo único que pensaba era en descansar, sin embargo, nadie acudía a su llamado.

  • “¿Y ahora qué voy a hacer? Todo está cerrado. No tengo internet, ni forma de llamar a alguien.”- Pensaba

De repente una señora robusta, con ropa muy abrigada y cubierta con una mascarilla abre la puerta.

  • Me imagino que es el señor Tom. Sinceramente pensamos que ya no vendría.
  • Fue un viaje muy largo y en el camino no encontré alguna forma de comunicarme.
  • No se preocupe. Adelante. Ya le indico cuál es el número de su habitación.
  • Gracias.

Ya había pasado más de un año desde que Tom había decidido dejar su trabajo en su ciudad natal en Copenhague, Dinamarca, para tomar su motocicleta y embarcarse en aquel viaje soñado alrededor del mundo. Le tomó cinco años para reunir los recursos suficientes y organizar el viaje.

En un principio lo había planeado con su exnovia Christin, con quien ya habían visitado gran parte de Europa. Pero debido al miedo de visitar países con mala reputación según las noticias, algunos con problemas de narcotráfico y otros azotados por un alto nivel de delincuencia, la incertidumbre y el temor se apoderaron de ella, por lo que Tom decide finalmente realizar el viaje solo.

A la mañana siguiente, como de costumbre Tom se levanta, para pedir la clave del internet y así poder explorar los atractivos del lugar en donde se encontraba. Para él, más que visitar un sin fin de ciudades y pueblos en los diferentes países, era más importante crear un contenido visual con su cámara, con el que una vez llegase de nuevo a su ciudad natal, pudiese publicar e inspirar a miles de personas para que conocieran aquellos lugares maravillosos que había recorrido.

  • Hola, buenos días. ¿Hay alguien en casa? – Preguntaba Tom en la recepción un poco afanado, sin obtener alguna respuesta.

Tom decide salir al pueblo, pero para su sorpresa todo estaba cerrado. Era extraño, no entendía lo que estaba pasando, se sentía en un desagradable sueño en donde la realidad se mezclaba con lo surreal y más aún, al no ver personas en las calles, después de haber estado en lugares tan concurridos.

  • “Qué raro, hoy no es domingo, para que las personas decidan no abrir sus negocios ¿será que ayer pasó algún acontecimiento especial?” – Se decía a sí mismo al ver todo tan desolado.  

Repentinamente aparece un niño corriendo, quien se detiene y se queda mirándolo fijamente. Un niño con una mirada seria, pero melancólica y lo más curioso de todo, también con una mascarilla en la boca.

  • Disculpa, ¿dónde están tus padres? ¿sabes que ha pasado? ¿por qué estás utilizando una mascarilla? – Le pregunta Tom, con una voz angustiante, mientras el niño lo mira y continúa corriendo, perdiéndose entre las calles.

Una vez, regresa Tom al hostal, se encuentra de nuevo con la señora que le abrió la puerta, quien se encuentra cocinando.

  • Señora, ¿qué está pasando?, ¿puede explicarme? ¿dónde están todas las personas? – la angustia de Tom, aumentaba.
  • Sabe, usted tiene mucha suerte, no entiendo cómo logró llegar hasta aquí.
  • ¿Por qué? ¿Cómo así? ¿Luego que ha pasado?
  • Hace un par de semanas llegó un grupo de extranjeros muy enfermos, quienes estaban infectados con un extraño virus. Los médicos del pueblo no pudieron hacer nada, dijeron que nunca se habían enfrentado a algo así, e incluso algunos de ellos murieron. Este virus desgraciadamente se esparció rápidamente llevando con él muchas vidas en esta región.  
  • ¿Pero si esta tragedia nunca salió en las noticias? En los otros lugares en donde he estado, no se sabe nada sobre esto.
  • El gobierno no quiere que nadie se entere y ha mantenido todo en secreto, dejándonos incomunicados con otros lugares. Es imposible acceder a este pueblo por medio del transporte público. Y ahora todas las personas están confinadas en sus hogares, temerosos, algunos infectados y batallando contra aquel maldito demonio.

Tom, no podía creer la pesadilla que estaba viviendo, cómo era posible que en tan poco tiempo su viaje diera un giro tan inesperado, por lo que apresuradamente decide tomar sus pertenencias e irse de aquel lugar lo antes posible en su motocicleta. 

Por: Andrius La Rotta Esquivel

Bogota, Colombia 

Escritor y artista visual de Bogotá, Colombia, que se ha destacado por su creatividad y excelente trabajo a nivel internacional. Aunque estudió Ingeniería de petróleos, desde sus primeros años siempre tuvo curiosidad por las artes, explorando el dibujo, la pintura y más tarde la escritura, la fotografía y el arte digital.

Instagram: @andriuslarotta

An Artist with a keen eye and an exquisite imagination.

Andrius La Rotta Esquivel

Producción: Eugenio Zorrilla.

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